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Bloomberg — Tesla Inc. parece haber acertado. Elon Musk, habitualmente fantasioso, se dispone a dar un baño de realidad al mercado de los vehículos eléctricos y a sus diferentes actores.

En su llamada de ganancias del tercer trimestre, Tesla dijo que está cambiando a un tipo de batería menos costosa (la parte central del vehículo) para los coches de gama estándar de la compañía a nivel mundial. Tesla ya las utilizaba en algunos de sus coches en China, donde las ventas se han disparado sobre todo porque los precios se han mantenido bajos. Fue un movimiento astuto, previsor y realista.

Por un lado, estas no son solo baterías más baratas; son más seguras y están fácilmente disponibles. Eso significa que incluso si no van a lograr que los Teslas recorran varias cientas de millas de distancia con una sola carga, impulsarán a la compañía hacia mayores ventas y, en última instancia, a una adopción más amplia de vehículos más ecológicos. Un Tesla Model 3 con estos paquetes de energía de fosfato de hierro y litio, o LFP (por sus siglas en inlgés), aún puede recorrer 468 kilómetros (290 millas). Eso no es una distancia realmnte corta.

Los LFP en cuestión son fabricados por Contemporary Amperex Technology Co., o CATL, ahora el mayor fabricante de baterías del mundo. La oferta es amplia: en los últimos meses, las instalaciones de este tipo de baterías han superado a las de la variedad más favorecida de níquel-cobalto-manganeso, que son más avanzadas. CATL también ha logrado reducir los precios, otra barrera para la adopción. Además, China tiene efectivamente el monopolio de la fabricación de LFP, con la mayor capacidad para producirlos. Esas son malas noticias para los competidores de Tesla.

Estas baterías están ayudando a resolver los problemas perennes y la compensación por las desventajas los autos eléctricos: rango por sobre seguridad, tamaño por sobre densidad de energía. Es por eso que los fabricantes de automóviles y sus proveedores de baterías han tenido que lidiar con un tipo de batería fabricada con níquel, manganeso y cobalto, que son más densas en energía pero que aún no han demostrado ser las más seguras. Tienden a ser inestables y pueden arder. Además, son caras porque las materias primas escasean en gran medida.

Entonces, incluso si Musk aún no está a la vanguardia de la tecnología de baterías, con algunos otros avances en el horizonte sigue logrando que haya más Teslas en la carretera, y más pronto. Por ejemplo, mientras la empresa utiliza LFP en sus vehículos, sigue está trabajando en un proyecto interno de una batería cilíndrica de celda 4680(1), probando un mayor número de estos paquetes.

Por ahora, los LFP son la cobertura para todos los demás tipos. Es probable que durante la próxima década pierdan su ventaja de costos a medida que se mejore el proceso de producción de baterías NCM de mayor energía.

Esa es una lección para otros fabricantes de automóviles. Para cumplir con las grandes y audaces promesas de electrificación de la flota, será mejor que sigan un camino realista. Por ahora, han estado preocupados por usar baterías menos pragmáticas, que en algunos casos se incendiaron y llevaron a retiradas de autos que han costado miles de millones de dólares. Presumir de tener el mejor auto y con el rango más largo a ser lanzado dentro de uno o dos años no es realmente una señal de éxito. En cambio, entregar un automóvil eléctrico bastante bueno hoy, que también es seguro, mostraría que una empresa está en el camino correcto. También ofrece una ventaja al llegar primero al mercado.

Piense en los coches tradicionales que conducimos. Han mejorado durante el último siglo. Cada año, los fabricantes de automóviles presentan aún más actualizaciones y mejoras. No solo encontraron el mejor modelo y tecnología. Siguieron años de iteraciones.

Eso es en lo que las empresas deben ser realistas: la más reciente tecnología de baterías no es el final de la carrera de los autos eléctricos. Es mejor salir de la banca y simplemente ponerse en marcha.

¹“4680″ se refiere al tamaño de la batería cilíndrica, que es de 46 milímetros por 80 milímetro.

Esta nota no refleja necesariamente la opinión del consejo editorial o de Bloomberg LP y sus propietarios